Un niño de 12 años de la ciudad de Stow, estado de Ohio (EE.UU.), que padecía una enfermedad mortal, logró cumplir su último deseo y llevó a su madre al altar el pasado miércoles, unos días antes de fallecer, informa Fox News.
A Keith Burkett se le diagnosticó sarcoma de tejidos blandos en marzo de 2012. Poco después, las células de cáncer se habían extendido hasta su cráneo, hombro izquierdo, parte inferior de la columna, pelvis e hígado. Durante los últimos seis años el niño luchó contra la enfermedad, recibiendo cuidados paliativos en su hogar, pese a que en un primer momento los médicos dijeron que viviría no más de dos meses.
Sin embargo, pese a las numerosas sesiones de quimioterapia, la enfermedad no pudo ser derrotada. Cuando quedó claro que el niño moriría, la madre decidió cumplir todos sus deseos.
