PUERTO
PRÍNCIPE.- Al menos
12 muertos y 188 heridos tras el terremoto en Haití de magnitud 5,9 ocurrió la
noche del sábado y al que le han seguido hoy varias réplicas, entre ellas una
de 5,2, que provocaron momentos de pánico en el noreste del país, la zona más
afectada.
El último sismo de magnitud 5,2 tuvo su epicentro muy
cerca del terremoto del sábado, concretamente a 16 kilómetros de Port-de-Paix,
noroeste del país, a una profundidad de 10 kilómetros, a las 16.00 hora local
(20.00 GMT), según informó en su página web servicio Geológico de Estados
Unidos (USGS, siglas en inglés).
La mayoría de las víctimas del sismo de ayer se
registraron en Port-de-Paix, en el departamento Noroeste, donde 8 personas
murieron, mientras que en Gros Morne, en el departamento de Artibonite, se
registraron 3 muertos y otro en Saint-Louis du Nord, según datos del ministerio
del Interior.
El sismo, que no ocasionó alerta de tsunami, también ha
dejado 23 casas destruidas y otras 18 con daños en Port-de-Paix y Gros Morne,
que son las zonas más afectadas, según cifras preliminares.
La mayoría de los heridos se atribuyeron al pánico y los
accidentes resultantes, según dijo a Efe una portavoz de la ONG Catholic Relief
Services, quien señaló que los principales hospitales en las áreas afectadas
han informado que no tienen capacidad para responder a las necesidades.
El presidente de Haití, Jovenel Moise, viajó hoy hacia
las zonas más afectadas por el terremoto para evaluar los daños y coordinar las
labores de ayuda a las víctimas, debido al difícil acceso por las deficientes
infraestructuras.
El epicentro del sismo del sábado se registró en la costa
noroeste a 20 kilómetros al norte de Port-de-Paix y a 175 kilómetros de la
capital, Puerto Príncipe, a una profundidad de 15,3 kilómetros, a las 20.11
hora local (00.11 GMT), según informó en su página web el Servicio Geológico de
Estados Unidos (USGS, siglas en inglés).
En su cuenta de Twitter, Moise informó de su visita a las
oficinas de la comisaria de Port-de Paix que han resultado dañadas por el sismo
y dijo que hay otros edificios en esta ciudad que han quedado destruidos.
Poco después del terremoto, Ceant anunció ayer la puesta
en marcha de un comité de crisis, que incluye a varios ministerios, para
coordinar las labores de emergencia.
Los primeros equipos médicos comenzaron a llegar hoy a la
zona más afectada y el Ministerio de Defensa anunció que 100 militares de las
nuevas fuerzas armadas, que han recibido formación en Ecuador, se dirigen al
área más castigada por el sismo.
En declaraciones a Efe desde Port-de-Paix, la capital del
departamento Noroeste, el más pobre del país, el periodista Kerby Joseph dijo
que los habitantes de esa ciudad todavía están en pánico tras el terremoto de
anoche que les hizo recordar el de 2010, que destruyó la capital haitiana.
Añadió que de los dos hospitales sólo hay uno funcionando
y que aunque ha comenzado a llegar ayuda será necesario que el Gobierno actúe
pronto para atender a las víctimas, que tardarán en poder volver a sus casas.
El hospital Imacule Concepcione de Port-de-Paix no está
funcionando, y la mayoría de los heridos tuvieron que ser trasladados al
hospital La Pointe, en una localidad cercana.
En Gros Morne, un auditorio colapsó y una escuela está
entre los edificios afectados, y en Plaisance, en el departamento del Norte,
también ha resultado dañada la iglesia de Saint-Michel.
Según un comunicado de Protección Civil, se han
registrado también heridos en Chansolme y en la isla Tortuga, donde hay casas
destruidas o dañadas.
La Protección Civil con el apoyo de la Cruz Roja
Haitiana, Catholic Relief Services y otras ONG están proporcionando primeros
auxilios y realizando una evaluación rápida en las áreas afectadas.
Según el equipo de respuesta de emergencia de Catholic
Relief Services, la gente de las zonas afectadas necesita kits de higiene y
albergues temporales, cocinas, cobijas y comida.
Este terremoto es uno de los más fuertes que ha afectado
a Haití tras el del 12 de enero de 2010 de magnitud 7, seguido de tres réplicas
superiores de magnitud 5, que causó más de 300.000 muertes, similar número de
heridos, unos 1,5 millones de damnificados y la casi total destrucción de su
capital, Puerto Príncipe.
